No hay favoritos
”A menos de tres meses de una nueva edición del torneo de fútbol más importante de selecciones nacionales en nuestro planeta, la incertidumbre prevalece. Por un lado, el contexto geopolítico mundial, dominado perversamente por uno de los anfitriones del certamen, instala dudas respecto a la legitimidad moral y mérito que tiene Estados Unidos para organizarlo.
Por otro lado, el panorama futbolístico del mundo de ahora no tiene un favorito indiscutible. Si bien Argentina es una selección todavía destacada, que defenderá su título con un equipo que Lionel Scaloni lo mantiene eficiente, no tiene garantizado el bicampeonato, porque existen otros combinados nacionales que llegan con buenas posibilidades de alcanzar instancias decisivas en la competición.
”De acuerdo con SportRadar, una plataforma especializada en pronósticos deportivos, España, Inglaterra y Francia son las tres primeras posiciones de los favoritos. Les sigue Argentina, Brasil y Portugal. Sin duda, son previsiones lógicas de acuerdo al nivel de los jugadores que integran las selecciones».
Andrés Reinoso / Opinión
Por el bien del fútbol, el mundo necesita revelaciones o sorpresas que sostengan el relato de que en el fútbol todo puede pasar. Como lo que acaba de ocurrir con Italia, que se queda fuera de un Mundial por tercera ocasión consecutiva, una selección que hace veinte años consiguió un épico título mundial. Cómo no impresionarse con este fracaso del gran Genaro Gatusso, uno de los artífices de la Italia campeona del 2006. Tal vez lo merecían, pero Bosnia también hizo su parte.
Pese a esta ausencia ya recurrente de Italia en el Mundial, no deja de sorprender esta realidad, pero al mismo tiempo demuestra que el fútbol siempre tiene sucesos impredecibles. En e,se sentido, no resulta absurdo considerar que Ecuador puede ser una revelación, con todas las figuras consolidadas en Europa que sumarán jerarquía al equipo de Sebastián Becacecce. Aunque al nivel de juego del equipo le falta contundencia, el desafío del Mundial siempre provoca una motivación extra que puede resultar en alguna gesta histórica». (O)