lunes, junio 24, 2024
Fútbol

David Campos, el hincha no vidente que sigue a El Nacional

El aficionado va a los estadios desde que tenía 10 años

David Campos es un no vidente de 33 años que ama a El Nacional, equipo de fútbol del cual es hincha desde los 10 años.

Conoce cada detalle de su equipo, los futbolistas que migraron, los que llegaron, la situación caótica por la que atraviesa El Nacional… Incluso, habla con precisión de la forma cómo se mueven cada uno de los jugadores.

¿De dónde es David Campos?

David es oriundo de la localidad El Corazón, en el cantón Pangua, de Cotopaxi; se hizo hincha de El Nacional cuando tenía 10 años.

Por su deficiencia visual suele ir cada cinco o seis meses al estadio para alentar al equipo de sus amores. Lo hace con amigos. Y cuando está en su casa, enciende su radio o el teléfono móvil.

En esa búsqueda por encontrar emociones y ser incluido ha estado en la barra Marea Roja, vestido de rojo, alentando a El Nacional. También ha ido a ver juegos de Liga de Quito y se ha metido en la agrupación de la Muerte Blanca.

Fue al estadio Rodrigo Paz

Ahora le tocó el turno en el estadio Rodrigo Paz, en donde vio al equipo de sus amores, que quedó eliminado de la Conmebol Libertadores ante Sportivo Trinidense, el 28 de febrero de 2024.

¿Cómo vive el fútbol?

David Campos vive el fútbol de una forma distinta. Es más pasivo, pero se contagia y emociona con los gritos de los fanáticos que están en el estadio; se engancha rápidamente, se frota las palmas de sus manos, aprieta sus dedos, mientras escucha una transmisión radial. “Casi siempre sintonizo a los relatores de la radio Redonda, pero solo en transmisiones de partidos”, aclara.

El fútbol es una de las pasiones, que lo disfruta en sus ratos libres de las actividades laborales. Trabaja en el área de servicio al cliente en el laboratorio clínico Synlab.

David estudió en su niñez en la escuela Mariana de Jesús, para no videntes, en Quito. Ese centro está a 200 metros de la sede de El Nacional.

Se conoce al pie de la letra los nombres de los futbolistas de la plantilla y de los que pasaron por el club, en años anteriores.

De niño solía llorar cuando perdía su equipo. “De niño era más fanático”, afirma.

¿Cómo es su vida en Quito?

David se transporta en autobuses y en taxis en su cotidianidad en Quito. A través de los años y con la ayuda de sus padres aprendió a ser independiente.

En esa búsqueda de ir descubriendo experiencias le gusta incursionar en distintas actividades.

También hace bicicleta

Integra la agrupación Cigotleta, en la que están personas no videntes. Allí, en bicicletas adaptadas para dos personas, sale a los ciclopaseos. “Voy los domingos al ciclopaseo y casi nadie se da cuenta que un grupo de no videntes anda en bicicleta. Hemos ido del hospital Baca Ortiz hasta el mercado Las Cuadras, en el sur”, agrega David.

Casi siempre sintoniza la radio de su teléfono móvil o la radio de su casa para escuchar los partidos de su equipo y también de otros.

Dice que los relatores le transmiten las emociones que pasa en un estadio. “A partir de eso me voy imaginando y saco conclusiones a mi manera, de lo que voy sintiendo…”.

Y es cierto lo que dice. Y esas sensaciones las evidenció en el partido que El Nacional perdió contra Sportivo Trinidense, por la Copa Libertadores.

Pero antes hace un ritual, que incluye preguntar detalles de distancias entre su asiento y la cancha, o con la banca de suplentes del estadio al que asiste; es preguntón, pero esa es una forma de descubrir su alrededor.

Es activo en redes sociales

David está activo en las redes sociales. Lo hace más en X; también tiene Facebook y TikTok.

El fútbol y los programas de radio son sus compañeros en distintos horarios. Vive en el sector de Las Casas, norte de Quito. Se las ingenia para hacer de todo, en un pequeño departamento que ha alquilado.

El Nacional y la preocupación

El jueves 29 de febrero llegó ilusionado a ver el partido de El Nacional por la Libertadores. Ese día el equipo de fútbol pagó caro sus errores defensivos. Ante eso, David considera que esta temporada será distinta para su equipo. Cree que estarán peleando el descenso y podrían ir a la Serie B. “Me apena mucho. Solo nos queda rogar que no sea un potencial candidato al descenso”, finaliza David Campos.